viernes 3 de septiembre de 2010

La television

Hace mucho tiempo que pienso en la necesidad de escribir algo que testimonie mi opinión acerca de los programas televisivos que avanzan sobre nuestros hogares como avalanchas ingobernables.

Me refiero por supuesto, como ya se habrán dado cuenta, a programas como Show Match conducido por Marcelo Tinelli y tantos que giran en torno de éste, los siete días de la semana, en toda franja horaria.

Antes que nada, quiero compartir con ustedes mi reconocimiento hacia quienes han logrado un fenómeno mediático de tal magnitud, haciendo la salvedad del pesar que me produce, que semejante capacidad sea puesta al servicio de fines tan poco honorables.

Esto nos hace pensar muy seriamente en la ética profesional como un punto importantísimo en la formación académica,por supuesto en la escolar y sobremanera en el hogar.

Muchas veces me pregunto además,por qué este programa y sus sucedneos, presiden la mesa familiar, acompañan hasta la hora de ir a dormir , están presentes mientras el ama de casa cocina o los hijos hacen sus tareas escolares.

¿Cómo se puede lograr un fenómeno de hiper presencia y no pasar desapercibido?

Me acuerdo de mi profesor de psicoanálisis lacaniano cuando daba una clase a propósito de la hiper presencia y decía que el sonido de la heladera se percibe cuando el motos se detiene.

¿Será éste, parte del fenómeno que ocurre con estos programas?

¿Será que de tanto insistir, no nos damos cuenta de que están presentes y los dejamos andar sobre nuestras conciencias sin conciencia?

Lo cierto es que como bien me decía una profesora de educaciòn media,el verbo más recientemente acuñado es "tinellizar "y que las encuestas dicen que los jóvenes consideran a Marcelo Tinelli como ídolo debido a que ha logrado un éxito enorme sin haber terminado el colegio secundario.


La realidad es que el entretenimiento que ofrece este programa se basa sin duda y fundamentalmente en la trasgresión.

¿Es que en realidad lo que se muestra el programa, son nuestros deseos reprimidos reflejados en la pantalla?

¿Será en realidad que los aspectos rechazados de nosotros mismos encuentran eco en estas imágenes?¿Será ese el motivo por el cual chicos y grandes pasamos por la pantalla y tarde o temprano sucumbimos a su magnetismo?

Hay otro verbo que se está usando con asiduidad para expresar este tipo cuestiones y este es " Naturalizar"

Se están naturalizando fenómenos que deberíamos rechazar, acciones detestables que deberíamos condenar, comportamientos aviesos que tendríamos la obligación de denunciar.

Las bailarinas representan un modelo femenino degradado desde lo moral pero hiper cotizado como producto o mercancía sexual para comprar.

Parecería que todos los hombres desearan identificarse con los posibles partners de estas damas.

Parecería que todas las mujeres disfrutáramos de la posibilidad de seducir a los hombres y mantenerlos subyugados como ellas se jactan de lograr, en una suerte de identificación vengativa donde las mujeres comunes se reivindican de maltratos,menosprecios y desvalorizaciones varias.

Parecería que la figura de Tinelli, esbelta y agraciada constituyera un modelo apetecible.
Mas sorprendente aún, resulta el sortilegio por el cual logra aparecer a los ojos de los televidentes,como una buena persona incapaz de hacer daño, lleno de buenas intenciones, solidario y generoso, amante padre .

Mas allá de los manoseos físicos y morales, a este hombre todo se le perdona.

Pasan los años y sigue conquistando espacio en los medios y avanza en la construcción de un modelo tal, que nos guste o no, se ha trasnformado en un formador de opinión

¿Dónde quedan las maestras, las madres, las médicas, las enfermeras, las empleadas domésticas,las investigadoras, las monjas misioneras? Sin duda,desdibujadas y ausentes en este mundo de antivalores.
A ellas, sólo les queda el lugar de mojigatas, cobardes,aburridas, poco atractivas, representantes del tedio y la escasa cratividad sexual.

¿Y dónde quedan los hombres de bien, que de verdad se juegan por sus hijos , trabajan y luchan por el bienestar de su familia y aman de corazón a sus novias o esposas?

¿A qué queda reducido el matrimonio sino a una pantomima o una fiesta de disfraces?

Porque la televison sigue encendida, Tinelli sigue mostrando cuerpos pornográfiados, hombres valorizados por el tamaño de sus genitales y un jurado de marionetas payasesco, que se adjudica el derecho de exigir actitudes que más que desenfadadas terminan siendo procaces,morbosas, prostibularias.
La degradación de género y la humillación son requisitos para elevar el puntaje de los concursantes y por supuesto elevar el rating del programa.
Hablando de verbos, la Sra. Alfano sugirió a uno de los participantes que tratara de "emputarse" más.

Desde las mujeres que quieren continuar siendo símbolos sexuales cuando deberian adorar su ser ancianas sabias, pasando por hombres que ridiculizan su condición bajo disfraces, sin olvidar la representacion del poder del dinero como máximo poder que encarna Fort; toda esta tragedia mediática transformada en motivo de comicidad y de burla nos coloca por debajo de nuestros antepasados medievales y sus crueldades y atrocidades tal como mostraba aquella vieja serie televisiva: "El hombre que ríe".

Es hora de tomar partido, es hora de hablar con la verdad pero más que nada para que sea posible el cambio, es tiempo de dar ejemplos.

Los que creemos en el hogar y en la familia; los que pensamos que la sexualidad es una parte del amor y por tanto, sagrada; los que nos animamos a pensar en el paso del tiempo como un hecho inexorable frente al que se nos da la oportunidad de acceder a más sabiduría aunque adquiramos más arrugar; a los que consideramos que el género masculino merece una oportunidad de superarse y acceder a un ejercicio más elevado de la sexualidad enmarcada en relaciones amorosas más que en vínculos sin trascendencia; a las mujeres que creemos én el amor verdadero y rechazamos la cosificacion; a todos, los convocamos a realizar el esfuerzo de rescatar esos valores y principios, en las acciones cotidianas.
Sólo viéndonos amar y respetar, nuestros hijos rechazarán la propuesta "tinellizante".

1 comentarios:

  1. La Televisión:
    Realmente hay programas que dan pena, que uno se pregunta somo siguen el aire y pueden tener tanta
    convocatoria, y lo que se ve en ellos luego los repiten en otros y esto cobra un alto grado de baja o ninguna creatividad.
    Es más hay personas, que no se los pierden.
    Entonces son el la T.V. y en otros ambitos de nuestras vidas, ridiculizando situciones.
    Yo directamente si estoy viendo canal 13 y empieza el programa de Tinelli, cambio de canal
    Ojala muchos hiciesen lo mismo.
    Un cariño.
    Liliana.Lopez

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