miércoles 27 de octubre de 2010

Despido a un gran hombre: Profesor Dr. Jorge Galperin.

Conocí al Dr. Jorge Galperín hace treinta años.
Joven, apuesto, elegante, dotado de una natural simpatía y calidez me recibió en su consultorio amplio, luminoso y acogedor, con su balcón lleno de plantas de un verde intenso.

Vestía un impecable guardapolvo blanco .Algunos médicos, ya empezaban a atender a sus pacientes con ropa de calle y otros elegían “el ambo”. Galperín, seguía en su uniforme de trabajo, con fuertes reminiscencias del viejo médico de cabecera, el médico de la familia como solíamos llamarles.

La entrevista fue extensa, el interrogatorio exhaustivo y la revisación prolija y cuidadosa.
Me llamaron la atención algunas de sus preguntas.
-Camina descalza por su casa?-
-Toma suficiente agua?-
-Se toma tiempos para el descanso y la recreación?-

La sorpresa que me produjeron aquellas preguntas, dieron paso progresivamente al convencimiento de que había dado con la persona que durante tanto tiempo había estado buscando.
Jorge Galperín me acompañó por años. Me asisitió con respeto, dedicación y cariño.
Me enseño pautas de vida sana y de alimentación saludable.

Me acompañó sin presionarme. Nunca generó en mí alarmas innecesarias.

Permitió que la naturaleza obrara, antes de intervenir. Priorizó el optimismo, practicó una medicina holística respetuosa de la diversidad de creencias acerca de los métodos curativos.

Nunca olvidaré el asombro que me produjo recibir el amable llamado suyo para saber si alguna dolencia por la que le hubiese consultado había mejorado.

Apreciaré siempre la responsabilidad con la que ejercía su función y la seguridad que me trasmitía.
Guardaré para siempre en mi corazón un lugar privilegiado para el Profesor, Dr. Jorge Galperín.

Honraré su memoria. Lamentaré su partida y conservaré vívido el recuerdo de sus enseñanzas.

Lo despido afectuosamente con la seguridad de que participara desde ahora en el Ejercito de Samaritanos del Cielo.

1 comentarios:

  1. Maria Elena:
    Conmovedora tu despedida.
    Hermosos recuerdos hacia este maravilloso ser que te acompaño en momentos muy importantes de tu vida, y te mostro la necesidad por hacer cosas cotidianas con sencillez.
    Lamento tu pesar por por esta perdida, pero en tu recuerdo el vivira .
    Liliana López

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