
Despedimos a la Sra. Patricia Miccio. Modelo publicitaria, conductora del conocido programa televisivo Utilísima, dedicó los últimos años de su vida a la divulgación de su experiencia como enferma de cáncer de mama, transformándose en modelo y ejemplo, no solamente para las mujeres, quienes como ella padecían la enfermedad sino para los enfermos oncológicos en general y para todas nosotras las mujeres, potenciales víctimas.
Nos recalcó la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz.
Nos sugirió con humildad pero con fuerte determinación, tomar la presencia del cáncer como una oportunidad de transformación interior.
Distinguió claramente la curación de la sanación personal y nos invitó a reemplazar el interrogante "¡Por qué a mí? por una pregunta mucho más significativa: ¿Para qué?.
Escribió un libro "Actitud y aceptación para enfrentar la enfermedad" cuyo mensaje claro y sencillo , no sólo llega al corazón, sino que puede considerarse un testimonio personal sincero y aleccionador.
Patricia Miccio fue una mujer luchadora y esperanzada.
Batalló con coraje y dignidad hasta su última hora y si bien, no logró vencer definitivamente la enfermedad, deja un legado de vida que merece todo nuestro reconocimiento.
Deja también, la dolorosa advertencia que cuanto se está haciendo en la lucha por este flagelo, es aún insuficiente.
Algo me inspira a decir que el cáncer nos pone en alerta constante y nos exige una transformación muy profunda.
Como personas, nos insta a trabajar en nuestra interioridad, en la sanación de nuestros dolores personales, en la construcción de una identidad respetable por nosotros mismos y los demás.
Nos invita a conocer nuestros pesares, nuestras necesidades y dolores.Nos propone asumir y perdonar.
Como sociedad, nos invita a replantearnos nuestra manera de vivir y pensar.
Nos habla de la necesidad de volver a las buenas costumbres, al descanso reparador.
Propone que lentifiquemos el paso, abandonemos luchas innecesarias.
Como cultura, nos interpela para que nos hagamos cargo de la necesidad de volver a las fuentes del conocimiento,y aprendamos a no desdeñar el saber de nuestros antepasados.Nos exige también una honesta revisión de nuestro cuerpo de creencias, que en última instancia, es el que inclina la balanza hacia la fe o la desesperanza.
Por último, esta enfermedad exige una urgente reconsideración de nuestro esquema de valores que nos haga más responsables en el uso de los recursos naturales y nos conduzca a una sólida conciencia de nuestra participación en la protección del ambiente.
El cáncer se curará o dejará de aparecer en tanto nuestra agua y nuestra tierra estén limpias de residuos tóxicos y componentes químicos y nuestras almas de rencores, resentimientos y sentimientos mezquinos.
El cáncer exige una renovación interior y el amanecer de una nueva Tierra.

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